Allá lejos y hace tiempo quedaron las viejos y gloriosos tiempos en los cuales el fútbol era un mero entretenimiento deportivo, una expresión de la alegría y la pasión popular. En los últimos años, la estela del deporte más popular de la Argentina se vio teñida de un cariz oscuro, de violencia y agresión. Es por esto que un espectáculo que sólo debería hallarse mediado por la autoridad de un referí o algún dirigente partidario, lamentablemente necesita contar con la intervención de funcionarios nacionales.
El
partido interrumpido entre
Boca Juniors y
Gimnasia y Esgrima de La Plata conjugó todos los elementos nefastos que han contaminado el fútbol: prepotencia, amenazas y violencia (sí, la verbal también lo es). En tanto, en la continuación del cotejo (8 de noviembre), también se pudo observar como la barbarie a la idiotez han invadido a dicho deporte popular. Se llegó al extremo de que los barra bravas del
“lobo” fueran a la concentración de su equipo para exigirle a los jugadores que perdieran con
Boca.
Además, al final del encuentro, un grupo de barrabravas apareció en un playón cercano al vestuario de
Gimnasia, un sector al que sólo se puede acceder con credenciales oficiales. Y, de este modo, efectuaron todo lo posible por perjudicar el trabajo de los periodistas. Cuando
Pedro Troglio, atendió a la prensa, entonaron cánticos de apoyo al técnico para ensuciar las grabaciones. Algunos
cronistas fueron
golpeados y empujados.
Entonces, qué hacer ante tanto salvajismo. Aquí, es donde debe sopesar lo político. Un claro ejemplo de este mix entre dos esferas que, aparentemente, pueden ser consideradas inconexas, es la sanción de diversas leyes tendientes a la merma de incidentes en los cotejos. Aunque, obviamente, se sabe que del dicho al hecho, existe un trecho. Y, contar con una vasta cantidad de normas y/o sanciones no es sinónimo de merma de hechos aberrantes.
Mauricio Macri criticó duramente el accionar de su par de
Gimnasia,
Juan José Muñoz, por la falta de
decisión política para frenar los hechos.
Pero, como todavía resta que dicha ley sea promulgada por
Felipe Solá, lo cual ocurriría durante el transcurso del próximo mes, la nueva normativa recién entrará en vigencia en el Clausura que comenzará el 11 de febrero. "Estamos obligados a hacer borrón y cuenta nueva porque es una ley nueva. El año que viene empezarán todos de cero, pero ante la primera contravención que cometan, no podrán volver a entrar a los estadios", afirmó
Gustavo Lugones, abogado del
Comité Provincial de Seguridad Deportiva (
CoProSeDe).
Se debe tener en cuenta que, la Legislatura bonaerense aprobó el proyecto de ley para que el
CoProSeDe prohíba el ingreso de los hinchas violentos en las canchas. Resulta importante señalar que, en nuestro país la erradicación de la violencia y la inseguridad en el fútbol dista de concretarse en el corto plazo, especialmente por la carencia de
decisión política. Según
Javier Castrilli, “para dentro de diez o quince años, no para ahora”, aunque considera que ya se obtuvieron algunos resultados concretos.
A través de la
Subsecretaría de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos, dependiente del Ministerio del Interior de la Nación, se pretende procurar por volver a los viejos tiempos, a los cuales en donde ir a la cancha era un entretenimiento sano. Por ello, a través de la misma, el
Estado pretende recuperar su función indelegable como garante de la seguridad y la vida de las personas; diseñar e implementar políticas desde la prevención y coordinar acciones conjuntas entre las diferentes áreas de
gobierno (nacional, provincial, municipal) en la búsqueda de soluciones integrales. Ojalá se cumpliese con esos objetivos, por el bienestar de los hinchas que, semana a semana juntan peso sobre peso para disfrutar de su equipo favorito.
Les propongo compartir un video del partido suspendido entre Boca Juniors y Gimnasia de la Plata.